domingo, 26 de octubre de 2014

Argentina en lo más alto.


Hubo una larga y tediosa oscuridad que duró más de 10 años esa  noche neoliberal que nunca permitió el florecer de los sueños y anhelos de un pueblo que había sufrido en carne propia el plomo y el desamparo. Esa noche empezó -o quizás se reactivo- luego de un pequeño lapso democrático, el primero de esta nueva historia, la simbología fue perfecta y detallada.

Mientras los argentinos eramos entretenidos con la banalidad del primer mundo al cual el aparato maquilló a su preferencia la visión global, en ese momento la Argentina era vendida a diestra y siniestra, pedazo a pedazo; ya lo argentino era feo, anticuado y no rentable. Lo primero en avasallar la maquinaria del menemato fue con lo referido a las comunicaciones.

Kammerath un desolado.
El secretario de comunicaciones de Memen fue German Kammerath, de descendencia alemana y su corazón arraigado al viejo continente, que tanto benefició con dudosas contrataciones que terminaron con el enjuiciamiento por defraudación al estado. Al gordito simpaticón le molestaba la palabra Estado y como a su maestro -ya había aprendido a ser el mejor de la clase-, proponía que el mercado debía jugar solo en un lugar que nunca le de el sol, claro era la noche liberal, el calor del sol es agobiante y trabajan mejor a la sombra en la oscuridad.

Es así que entre el maestro y su discípulo firmaron cuanto papel veían con letra extranjera, nuestro espacio el que le corresponde al país, fue invadido por satelites: yankees, franceses, alemanes. No tan solo fue una relación carnal la nuestra con el mandamás sino una relación extraordinariamente sideral, extraterrestre. Cuál era el beneficio colectivo de alquilar nuestro espacio, ninguno la subordinación fue cada vez en aumento sin importar violar leyes que se referían a esa materia de comunicaciones espaciales, quién iba a decir algo. Si las noticias no se hacían tapa porque el que debía hacerla se beneficiaba a costa de muchos.

La red-carpet se fue arrugando y ensuciando, ese sistema ya estaba agonizando y a poco de caer aplastando así a todo lo que se encontrara. La crisis del 2001 fue muy triste, los argentinos combatíamos a la recetas neoliberales que habían dejado una desocupación y una pobreza nunca antes vista. Los muertos eran de plomo y de tinta también porque para la prensa nunca existieron. La historia ya la conocemos todos: cinco presidentes, el que depositó dolares..., Kosteki y Santillán. 

El sol siempre está
Allá por los 80 Marilina Ross cantaba "aunque no lo veamos el sol siempre está". El amanecer empezó recién en 2003, la noche neoliberal tenía sus horas contadas. Un desconocido gobernador del sur con aspecto no convencional algo desalineado le ganaba el ballotage por abandono, se convertía Néstor Kirchner en jefe de Estado, e hizo su primer advertencia venía para ser Presidente de la Nación, no un gerente general.

En 2004 Néstor decide anular las concesiones a empresas extranjeras que operaban en nuestra órbita (71 y 82 Oeste) los satélites eran viejos y ya ni eran útil, el país corría riesgo de perder lo que le nos correspondía por derecho y por ser estado soberano. Dos año más tarde el presidente crea la Arsat, lo que fue fundamental para las creaciones de los satélites homónimos, fue un hito para la materia que luego sellaría con la creación del Ministerio de Ciencia y Tecnología en 2007 ya bajo la administración de Cristina Kirchner.

Tuvieron que volver al país más de mil científicos, que habían cruzado las fronteras porque aquí en esos años no tenían futuro. Gracias al programa Raíces el país ya no los mandaban a lavar platos sino a trabajar para lo que tanto han estudiado -y estudian- tenga un fruto. Diez años duró esa tarea desde la decisión de Kirchner de anular las concesiones al 16 de octubre del 2014, cuando fue materializado ese sueño de tantas horas de estudio y trabajo, el Arsat1 levantó vuelo.


"Yo quiero ahora muchos ingenieros, quiero muchos biólogos, quiero muchos físicos, porque ahí está el futuro y ahí, además, esta para los chicos la salida, también, laboral. Hace apenas diez años, lanzábamos piedras y hoy, estamos lanzando cohetes y satélites al espacio."
                                                                                   Cristina Fernández de Kirchner 

Y ahora qué
Con  el Arsat1 vienen el 2 y el 3; que ya se estan construyendo y serán lanzados en principio en el año 2015. Con esto habrá mas conectividad, desde La Quiaca a Ushuaia hasta las Islas Malvinas y países limítrofes; los servicios de comunicación (Internet, telefonía, televisión digital) mejoraran en calidad y  las tarifas no serán abusivas hacia los usuarios. La igualdad es una bandera ya que un chico de montaña, selva o monte podrá acceder a la comunicación de la misma manera que lo hace alguien de cerca del mar o de los centros financieros.

Estas políticas son a largo plazo, este gobierno seguramente no estará pero los satélites seguirán funcionando y brindando soluciones en quince o veinte años. Vamos entendiendo como sociedad que las políticas buenas y verdaderas son las que se extienden y perduran en el tiempo, son las inderogables. Todos estos avances son una conquista de todo un país, que nos dimos un gobierno que nunca retrocedió sino que siempre fue adelante.